Sobre el Auditorio “Che Guevara”

Sobre el Auditorio “Che Guevara”

Apuntes para los desmemoriados

Recientemente, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) comenzó una campaña publicitaria impulsada por la Rectoría, que encabeza el Dr. Enrique Graue Wiechers, en torno al “desalojo” (“rescate”) del Auditorio “Che Guevara” de la Facultad de Filosofía y Letras.

Como toda campaña publicitaria, está construida con peligrosos lugares comunes y con una desmemoria que sólo alimenta la posición que se quiere publicitar. Un vídeo circula en las redes sociales con el #DesokupaChé, producido por la Rectoría de la UNAM.

El video promocional abre con una secuencia de imágenes de distintos momentos del “Ché”. Se observa la presencia de intelectuales como Julio Cortázar, Mario Benedetti, del ballet folklórico, imágenes de conciertos, todas imágenes en blanco y negro, evocando a un glorioso pasado…y de pronto, un salto mortal: imágenes a color que inician con la toma violenta por parte de la entonces Policía Federal Preventiva (PFP) de Ciudad Universitaria, en particular el desalojo del “Ché”. Imágenes de una auditorio lastimado, desmantelado y ocupado por personas encapuchadas. Ni una fecha, ni una explicación, nada. Sólo el acomodo conveniente e impune de imágenes para generar una opinión cliché: el auditorio fue ocupado, secuestrado, por “gentes” violentas y ajenas a la universidad.

Acá cabe una confesión de parte: no, no defiendo ni un ápice a las personas que están en posesión del auditorio.     

Sin embargo, la campaña publicitaria de la Rectoría va más allá de la mera “desocupación” del “Ché”. Y encuentro peligroso, por sus significados para la Universidad, muchos de los olvidos convenientes y lugares comunes de esa campaña. Sólo señalo los que considero más relevantes:

  1. Después del fin violento de la huelga universitaria, el 6 de febrero del 2000, tanto el gobierno federal a través de la Policía Federal Preventiva, como la Rectoría de la UNAM se hicieron cargo de la Ciudad Universitaria. En esos días, fueron las autoridades las que desmantelaron completamente el auditorio “Ché”, las imágenes que vemos del auditorio lastimado y desmantelado fueron hechura de la Rectoría. Después de desmantelarlo, el auditorio quedó cerrado con puertas metálicas soldadas. En las primeras semanas o meses de “normalización” de la vida universitaria, salvo la Rectoría, nadie tenía acceso.

Las primeras en cerrar el auditorio a la comunidad universitaria, fueron las propias autoridades, encabezadas entonces por el Dr. Juan Ramón de la Fuente.

Por esos momentos, se filtró la información sobre el plan que la rectoría tenía para fragmentar el auditorio en varias salas. Enterados de eso, varios grupos estudiantiles retoman el “Ché”, y propusieron a la autoridad gestionarlo de manera tripartita: autoridades, estudiantes y trabajadores. Pero no fue aceptada.

Luego, por vicios de los grupos estudiantiles, a ese auditorio van entrando otros grupos, que nadie reconoce como parte del entonces movimiento. Y se quedaron. Durante años la Rectoría no dijo nada, porque esa ocupación le era funcional, al menos lo fue hasta hace unos pocos años.

  1. El cierre del auditorio fue parte de un castigo simbólico al movimiento universitario: el “Ché” fue el espacio privilegiado de reunión del Consejo General de Huelga. No fue el único castigo, inmediatamente de finiquitada la huelga, las autoridades se abocaron a borrar cualquier rastro del movimiento, los murales por ejemplo (no entro en la discusión de su valor estético). Fue un acto, pues, de “borramiento” del movimiento universiatario.

Ese borramiento se mantiene hasta hoy. ¿Por qué en el video promocional no se observa ninguna actividad de los distintos movimientos universitarios, desde 1968 hasta la huelga de 1999? Las imágenes de José Revueltas en el “Ché” apoyando al movimiento del 68; imágenes de las reuniones durante la huelga de trabajadores de 1977; las imágenes de los diálogos durante la huelga de 1987 entre representantes de los estudiantes y la rectoría, cuya comisión fue encabezada por el ahora secretario de Salud José Narro, y que tuvo un vergonzoso desempeño en esos diálogos (revisen la prensa del periodo).Narro_Che

¿Por qué no se muestran las imágenes del impresionante diálogo durante el movimiento de 1999, entre representantes estudiantiles y los maestros eméritos Luis Villoro, Adolfo Sánchez Vázquez, Alfredo López Austin y Manuel Peimbert? Diálogo franco, directo y fuerte.

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Al parecer, hay un interés claro por denostar cualquier actividad colectiva y política de la comunidad universitaria. Al parecer, lo único que se quiere es una comunidad universitaria espectadora y de aplauso fácil.

3. Y entonces se nos dice que el auditorio está secuestrado, que unos cuantos lo tienen privatizado, que tiene impedida a la comunidad de su uso y disfrute. Siendo cierto esto último, ¿por qué la rectoría, en especial Fundación UNAM, no presenta un informe de todos los espacios universitarios que también tiene privatizados, que tiene destinados para el uso de unos cuantos privilegiados miembros de la casta universitaria?, ¿por qué no se dicen las trabas que cualquier estudiante tiene para hacer uso de los auditorios “activos” que hay en la UNAM, como el de la facultad de Medicina, o el Alfonso Caso?

La comunidad universitaria debe demandar la apertura de todos los espacios universitarios, y el disfrute común de ellos.

4. Machaconamente se dice que “personas ajenas a la comunidad” tienen ocupado el “Ché”. Aquí lo peligroso es la idea de “ajenidad”, que de a poco se va filtrando en las mentes y corazones universitarios. ¿Por qué el disfrute de la Universidad sólo debería ser para los que tengan una credencial?, ¿no es la Universidad un proyecto de Nación?… Sí, mecanismos deben existir para el disfrute efectivo, pertinente, de acuerdo a los propósitos universitarios…pero siempre un disfrute universal, siempre pensando en una Universidad abierta, pública, no en un claustro medieval o en un club de golf.

Abramos la universidad. No seamos presa del cliché autoritario que se hace promoción así mismo.

Historiador.